Meditación sobre Rom 8,28-39 El Apóstol va a cerrar este admirable capítulo de su Carta con un himno al Amor de Dios. Pero antes traza una síntesis del plan de salvación dispuesto y actuado por Dios: Por lo demás, sabemos que todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que son llamados según su designio. Porque aquellos a los que ha conocido desde siempre, los ha predestinado a ser conformes con la imagen de su Hijo, para que Éste sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó también los llamó; y a los que llamó también los justificó; y a los que justificó también los glorificó. Qué comienzo tan precioso. La clave de nuestra vida es responder a la llamada de Dios; amar a Dios. A partir de ahí Dios se encarga: intervendrá en todas las cosas para bien de los que han acogido su llamada. Tenemos que pedirle que nos dé la gracia necesaria para que le dejemos obrar. La finalidad del obrar de Dios en nosotros es que lleguemos a la plena conformidad ...
Meditaciones para amigos