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Mostrando las entradas etiquetadas como La Eucaristía

Yo soy el Pan vivo

Meditación sobre Jn 6,48-59 Estamos en la sinagoga de Cafarnaún. Jesús nos está revelando el misterio de la Eucaristía. Sus palabras son ahora de un realismo tan fuerte que excluyen  cualquier interpretación en sentido figurado: “Yo soy el Pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron;  éste  es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el Pan vivo bajado del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre; y el pan que  Yo le  voy a dar es mi carne, para la vida del mundo”. Qué palabras tan concisas y poderosas. Con ligeras variaciones Jesús nos dice que Él es el Pan de vida, el Pan vivo bajado del cielo; y que el que coma de ese pan, que es su carne, vivirá para siempre.    Jesús se centra en la finalidad del obrar de la Santísima Trinidad, que es darnos la vida, la vida plena, la vida eterna. Es la vida que el Hijo recibe del Padre y nos va a dar en la Eucaristía; porque Él es el pan vivo ba...

Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve

Meditación sobre Lc 22,21-30 Después de la Cena, Lucas nos deja una serie de discursos de Jesús. El primero habla de la traición: “Pero la mano del que me entrega está aquí conmigo sobre la mesa. Porque el Hijo del hombre se marcha según está determinado. Pero, ¡ay de aquel por quien es entregado!” Entonces se pusieron a discutir entre sí quién de ellos sería el que iba a hacer aquello. Entre ellos hubo también un altercado sobre quién de ellos parecía ser el mayor. La revelación clave que Jesús nos deja es que Él se va porque así lo ha dispuesto su Padre Dios –es lo que «según está determinado» significa-. San Juan nos dice que, en el Cenáculo, cuando Jesús está a punto de encaminarse al encuentro con la Cruz, dice a sus discípulos: “Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que  obro  según el Padre me ha ordenado. Levantaos. Vámonos de aquí”. La Eucaristía es el ...

Institución de la Eucaristía

 Meditación sobre Lc 22,7-20 Después de la satánica conspiración contra Jesús, después de la terrible hora en la que Judas se aleja del Señor y de los Doce para ir a entregar a Jesús, el evangelista continúa con el relato de la preparación de la Última Cena. Es magnífico. La palabra «Pascua» va a aparecer cuatro veces. Se refiere a la Pascua judía. Llegó el día de los Azimos, en el que se había de sacrificar el cordero de Pascua, y envió a Pedro y a Juan, diciendo: “Id y  preparadnos  la Pascua para que la comamos”. Ellos le dijeron: “¿Dónde quieres que la preparemos?” Les dijo: “Cuando entréis en la ciudad, os saldrá al paso un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle hasta la casa en que entre, y diréis al dueño de la casa: «El Maestro te dice: ¿Dónde está la sala donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?» Él os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta; haced allí los preparativos”. Fueron y lo encontraron tal como les había dicho, y preparar...

Yo soy el Pan de vida

Meditación sobre Jn 6,35-47 Estamos en la sinagoga de Cafarnaúm. Jesús nos va introduciendo en el misterio de la Eucaristía. Esta etapa de su revelación va a ser importante. Ya nos ha dicho que es su Padre el que nos da el verdadero pan del cielo, el pan de Dios que ha bajado del cielo y da la vida al mundo.  Los que le escuchan le piden que les dé siempre ese pan. El Señor se va a centrar en este misterio de amor y de fe: Les dijo Jesús: “Yo soy el Pan de vida; el que venga a mí no tendrá hambre, y el que crea en mí no  tendrá nunca  sed. Pero os lo he dicho: me habéis visto y no creéis”. Poderosa revelación. El hambre y la sed que Dios ha puesto en el corazón del hombre: de eternidad, de vida plena, de ser liberado del pecado, reconocido, valorado, querido, y tantas otras cosas grandes y santas, solo Jesús puede saciarlos. Diciendo que es el pan de vida, Jesús afirma ser la salvación que todo hombre, sea consciente o no, va buscando. Por eso la importancia de creer en É...

La obra de Dios

Meditación sobre Jn 6,22-35 Con cinco panes de cebada y dos peces, que reparte después de rezar la acción de gracias, Jesús ha alimentado a una enorme muchedumbre. Es el signo del pan, el signo de que con Jesús ha venido al mundo la vida que se abre a la eternidad, el signo de la Eucaristía. El evangelista nos dice lo que sucedió al día siguiente: Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar, vio que allí no había más que una barca y que Jesús no había montado en la barca con sus discípulos, sino que los discípulos se habían marchado solos. Pero llegaron barcas de Tiberíades cerca del lugar donde habían comido pan. Cuando la gente vio que Jesús no estaba allí, ni tampoco sus discípulos, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm, en busca de Jesús.   Al encontrarlo a la orilla del mar, le dijeron: “Maestro, ¿cuándo has llegado aquí?” Como siempre Jesús va a lo esencial: Jesús les respondió: “En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis, no porque habéis...

La Cena del Señor

  Meditación sobre 1 Cor 11,17-34 Esta es una de las páginas más notables de los escritos de San Pablo. Comienza con la descripción de las asambleas litúrgicas de la Iglesia de Corinto; esta parte es, como veremos enseguida, profundamente entristecedora. Queda  claro que, si no escuchan al Apóstol y cambian radicalmente, la Iglesia de Corinto desaparecerá en breve plazo; quedará reducida a un conjunto de sectas que se irán disolviendo en el paganismo circundante. La Iglesia Católica no puede subsistir si no vive con profundidad el Misterio Eucarístico y la unidad que brota de ese Misterio. La situación en Corinto: Y al daros estas disposiciones, no os alabo, porque vuestras reuniones son más para mal que para bien. Pues, ante todo, oigo que, al reuniros en la asamblea, hay entre vosotros divisiones, y lo creo en parte. Desde luego, tiene que haber entre vosotros también disensiones, para que se ponga de manifiesto quiénes son de probada virtud.     Cuando o...

La unidad de la Iglesia

Meditación sobre 1 Cor 10,14-22 San Pablo es un gran campeón de la unidad de la Iglesia. Su primera Carta a los Corintios es una defensa poderosa de la unidad. Pablo entiende claramente que, sin unidad, la Iglesia no tiene futuro; y que la unidad es luz que alumbra el camino para vivir centrados en lo esencial.  El Apóstol comienza este capítulo de su Carta diciendo: No quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar; y todos fueron bautizados en Moisés, por la nube y el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que les seguía; y la roca era Cristo. Pero la mayoría de ellos no fueron del agrado de Dios, y por eso sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. ¿Por qué los cuerpos de la mayoría de los israelitas que vivieron unas gracias tan extraordinarias de Dios no entraron en la Tierra Prometida? La respuesta de Pablo es clara: no fu...

El Santo de Dios

  Meditación sobre Jn 6,60-71 Jesús ha terminado la revelación del misterio de la Eucaristía. El evangelista nos ha recordado: esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm . Ahora nos va a informar de la reacción de los que le han escuchado al Señor:  Muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: “Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?” Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: “¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Pero hay entre vosotros algunos que no creen”. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y decía: “Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre”. Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él.  Nos enteramos ahora q...

Mi Sangre de la Alianza

Meditación sobre Mc 14,22-25 Estamos en el Cenáculo; Jesús celebra la Pascua con sus discípulos. Esa Pascua a la que Lucas se refiere en su relato de la Pasión: “Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; porque os digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios”. El relato de Marcos de la Cena de Jesús:  Mientras cenaban tomó pan, y después de pronunciar la bendición lo partió, se lo dio a ellos, y dijo: “Tomad, esto es mi cuerpo”. Tomó luego el cáliz, y dadas las gracias, se lo dio y bebieron todos de él. Y les dijo: “Ésta es mi Sangre de la Alianza, que es derramada por muchos. Yo os aseguro que ya no beberé del fruto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios”. Pocas horas después, en el Calvario, Jesús manifestará el realismo de sus palabras. Su Exaltación a la derecha de Dios pondrá de relieve que el Padre ha aceptado la ofrenda que Jesús le hace de su vida por nosotros. Por eso la referenc...