Meditación sobre Jn 15,12-17 Estamos en el Cenáculo. Jesús acaba de revelarnos que ha venido al mundo para amarnos con el amor con el que el Padre le ama a Él, para darnos el poder de guardar sus mandamientos si queremos permanecer en su amor. Ahora Jesús nos dice que el amor con el que Él nos ama nos transforma el corazón, nos hace capaces de amar con su amor: “Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como Yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que Yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que Yo os he elegido a vosotros, y os he destinado a que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros”. El ...
Meditación sobre Lc 11,27–28 Jesús ha estado enseñando acerca de la llegada del Reino de Dios. La enseñanza ha entusiasmado a una de las mujeres que le escuchan: Aconteció que estando Él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: “Bienaventurado el seno que te llevó y los pechos que mamaste”. Él dijo: “Bienaventurados más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la guardan”. Escuchar la Palabra de Dios y guardarla; qué expresión tan preciosa. ¿Por qué puedo escuchar la Palabra de Dios? Porque Dios nos la dirige desde los tiempos de los Profetas por el amor que nos tiene y por el deseo de que lleguemos a ser bienaventurados. Así nos lo dice la Carta a los Hebreos en su comienzo: Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo, por quien también hizo los mundos . El que tiene la esperanza de llegar a ser bienaventur...