Meditación sobre Mt 1,18-25 Mateo abre su Evangelio diciendo: Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham y, después de una larga genealogía, concluye: y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo . Tras una breve referencia al total de las generaciones, el evangelista prosigue: La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y antes de empezar a estar juntos ellos se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados”. Todo sucede entre los dos esposos y el ...
Meditación sobre Sal 137 El Espíritu Santo ha grabado en el corazón de Israel fiel el sello del anhelo de Dios y del lugar de su presencia. Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos y llorábamos, acordándonos de Sión. En los álamos de la orilla teníamos colgadas nuestras cítaras. Israel ha sido deportado a Babilonia, Jerusalén ha sido conquistada y el Templo destruido. La situación de los judíos es dramática. Las lágrimas y las cítaras colgadas de los álamos expresan la tristeza de los israelitas. El recuerdo de Sión contiene una profunda tentación: ¿Habrá sido todo una alucinación propiciada por casualidades históricas? Moisés, la Alianza del Sinaí, la Tierra Prometida, Jerusalén y el Templo ¿ha sido obra de Dios o pura obra humana de la que ya no queda nada? Lo que van a pedirles los deportadores ahonda esta tentación: Allí nos pidieron nuestros deportadores cánticos, nuestros raptores alegría: «¡Cantad para nosotros un cantar de Sión!» Babi...