Meditación sobre Jn 8,31-36 Jesús está enseñando en el Templo de Jerusalén. Lo que nos va a revelar en unas pocas palabras es completamente asombroso : Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en Él: “Si permanecéis en mi Palabra seréis verdaderamente mis discípulos, conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Hay que detenerse en la cadencia de la frase. Jesús se dirige a los que creen en Él; y lo hace con un «si» condicional. Jesús invita a los que quieran permanecer en su Palabra, a los que quieran vivir en su Palabra para toda la eternidad. Esos –y no otros– serán verdaderamente sus discípulos. Y los que lleguen a ser verdaderamente sus discípulos porque permanecen en su Palabra conocerán la verdad; y la verdad los hará libres. Todo empieza con la fe: la fe en Cristo nos hace capaces de acoger su Palabra y permanecer en ella; de llegar a ser verdaderamente sus discípulos y de conocer la verdad que nos hará verdaderamente libres. Ahora proced...
Meditación sobre Mc 3,31-35 Después del encuentro de Jesús con la samaritana los discípulos, que han ido al pueblo a comprar comida, se preocupan de que Jesús se alimente. El Señor les paga ese interés con una poderosa revelación (Jn 4,31s): Los discípulos le insistían diciendo: “Rabbí, come”. Pero Él les dijo: “Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis”. Los discípulos se decían unos a otros: “¿Le habrá traído alguien de comer?” Les dice Jesús: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra” . Jesús nos deja su biografía en unas pocas palabras; y nos revela la razón de su venida al mundo: Él es el enviado del Padre, y hacer la voluntad del Padre es lo que da sentido y valor a su vida. En Belén, en el taller de Nazaret, predicando en las sinagogas de Galilea, en la Cruz, Jesús está cumpliendo la voluntad de su Padre y llevando a cabo su obra. Ése es su alimento; eso es lo que da valor Redentor a su vida. Con el horizonte de estas palabras d...