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Entradas

Estos son mi madre y mis hermanos

Meditación sobre Mc 3,31-35 Después del encuentro de Jesús con la samaritana los discípulos, que han ido al pueblo a comprar comida, se preocupan de que Jesús se alimente. El Señor les paga ese interés con una poderosa revelación (Jn 4,31s): Los discípulos le insistían diciendo: “Rabbí, come”. Pero Él les dijo: “Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis”. Los discípulos se decían unos a otros: “¿Le habrá traído alguien de comer?” Les dice Jesús: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra” . Jesús nos deja su biografía en unas pocas palabras; y nos revela la razón de su venida al mundo: Él es el enviado del Padre, y hacer la voluntad del Padre es lo que da sentido y valor a su vida. En Belén, en el taller de Nazaret, predicando en las sinagogas de Galilea, en la Cruz, Jesús está cumpliendo la voluntad de su Padre y llevando a cabo su obra. Ése es su alimento; eso es lo que da valor Redentor a su vida. Con el horizonte de estas palabras d...
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Vete, tu hijo vive

Meditación sobre Jn 4,43-54 El encuentro de Jesús con la Samaritana culmina en que muchos samaritanos de su ciudad llegan a creer en Jesús. El evangelista continúa: Pasados dos días partió de allí para Galilea. Jesús mismo había afirmado que un profeta no goza de estima en su patria. Cuando llegó, pues, a Galilea, los galileos le hicieron un buen recibimiento, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta. El comentario de Jesús sobre el profeta quizá señale la diferencia entre el recibimiento de los galileos, que parece fruto del espectáculo, y la profunda acogida en la fe de los samaritanos. El relato continúa: Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm. Cuando se enteró de que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue donde Él y le rogaba que bajase a curar a su hijo, porque se iba a morir. Entonces Jesús le dijo: “...

Las mujeres de Galilea

Meditación sobre el Evangelio de San Lucas Después de relatarnos el encuentro de Jesús con la pecadora arrepentida, San Lucas nos deja un breve resumen de la actividad del Señor (Lc 8,1s): Y aconteció luego de esto que recorrió Él una tras otra las ciudades y aldeas predicando y anunciando el Evangelio del Reino de Dios. Con Él iban los Doce y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades: María, la llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios, y Juana, la mujer de Cuza , procurador de Herodes, y Susana, y otras muchas que les asistían con sus bienes. Qué tierra tan privilegiada es Galilea. En Galilea se encarnó el Hijo de Dios, allí vivió la Sagrada Familia tantos años, y en esa región comenzó Jesús a proclamar la Buena Nueva de Dios. Ninguna otra tierra en el mundo ha tenido una relación tan estrecha con Jesucristo. Los escrituristas que conocen bien esta región  consideran que ha dejado una huella profunda en Jesús, y que sus pa...

Habéis resucitado con Cristo

Meditación sobre Col 3,1-17 San Pablo nos ha dicho que, sepultados con Cristo por el Bautismo, también hemos sido resucitados con Él mediante la fe en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. Con este horizonte seguimos escuchando al Apóstol: Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vida vuestra, se manifieste, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con Él. Qué cosas tan asombrosas nos dice el Apóstol. Nos dice que los días clave de nuestra vida son el día de nuestro Bautismo y el día en el que Cristo, vida vuestra, se manifieste; ese día también nosotros apareceremos gloriosos con Él. Y Pablo nos dice que, como hemos resucitado con Cristo, hasta ese día nuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Por eso nos anima a buscar las cosas de arrib...

Himno al Amor de Dios

Meditación sobre Rom 8,28-39 El Apóstol va a cerrar este admirable capítulo de su Carta con un himno al Amor de Dios. Pero antes traza una síntesis del plan de salvación dispuesto y actuado por Dios: Por lo demás, sabemos que todas las cosas cooperan para el bien de los que aman a Dios, de los que son llamados según su designio. Porque aquellos a los que ha conocido desde siempre, los ha predestinado a ser conformes con la imagen de su Hijo, para que Éste sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó también los llamó; y a los que llamó también los justificó; y a los que justificó también los glorificó. Qué comienzo tan precioso. La clave de nuestra vida es responder a la llamada de Dios; amar a Dios. A partir de ahí Dios se encarga: intervendrá en todas las cosas para bien de los que han acogido su llamada. Tenemos que pedirle que nos dé la gracia necesaria para que le dejemos obrar. La finalidad del obrar de Dios en nosotros es que lleguemos a la plena conformidad ...

El Espíritu de Dios

Meditación sobre 1 Jn 3,23-4,6 Jesús, en la sinagoga de Cafarnaúm, nos revela la obra de Dios (Jn 6,29): “Ésta es la obra de Dios: que creáis en quien Él ha enviado”. Y, a punto ya de encaminarse a Getsemaní, nos deja su mandamiento (Jn 15,12): “Éste es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros como Yo os he amado”. Con el horizonte de estas palabras escuchamos lo que la Carta de San Juan nos dice del mandamiento de Dios: Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros conforme al mandamiento que nos dio. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio. El mandamiento de Dios es que creamos en su Hijo y, fruto de esa fe, que nos amemos los unos a los otros como Él nos ha amado. Si guardamos los mandamientos de Dios, Dios permanece en nosotros y nosotros en Él.    Conocemos que Dios permanece en nosotros por el Espíritu que nos...

Yo soy la Vid verdadera

Meditación sobre Jn 15,1-8 Los Profetas de Israel recurren a distintas imágenes para expresar, en la medida de lo posible, el amor de Dios por su pueblo. Una de estas es la imagen de la viña: Dios es el viñador e Israel es su viña exquisita . Página conmovedora es la canción de la viña del profeta Isaías (Is 5,1-4): Voy a cantar a mi amigo la canción de su amor por su viña. Una viña tenía mi amigo en un fértil otero. La cavó y despedregó, y la plantó de cepa exquisita. Edificó una torre en medio de ella, y además excavó en ella un lagar. Y esperó que diese uvas, pero dio agraces . Ahora, pues, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, venid a juzgar entre mi viña y yo: ¿Qué más se puede hacer ya a mi viña, que no se lo haya hecho yo? Yo esperaba que diese uvas. ¿Por qué ha dado agraces ? Cómo nos revela esta canción el amor que el Viñador ha derrochado en su viña. Qué triste que los habitantes de Jerusalén y los hombres de Judá, la cepa exquisita, hayan defraudado la esperanza y los...