Meditación sobre Jn 8,1-11 Estamos en Jerusalén; el Señor está ya cerca de la Pasión. San Juan nos dice: Jesús se fue al monte de los Olivos. De madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a Él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles. El Señor ha puesto su cátedra en el Templo de Jerusalén y enseña, rodeado de todo el pueblo, la verdad que ha oído de Dios porque, todo lo que ha oído de su Padre nos lo ha hecho conocer. El Templo alcanza la hora verdaderamente grande de su historia; ha cumplido la misión a la que Dios le destinó. Como las autoridades de Jerusalén no acogen las palabras que Jesús pronunció en ese Templo, no mucho tiempo después será atrasado por las tropas romanas. Hoy, allí, en el Templo de Jerusalén, estamos todos los que deseamos, mas que nada en el mundo, escuchar la enseñanza de Jesús, porque tenemos la certeza de que solo Él habla la Palabra de Dios, solo Él tiene palabras de vida eterna. Los escribas y fariseos le llevan ...
Meditación sobre Mt 20,17-28 Nos dice San Mateo: Cuando subía Jesús camino de Jerusalén tomó aparte a sus doce discípulos y les dijo: “Mirad, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles para burlarse de Él y azotarlo y crucificarlo, pero al tercer día resucitará”. Jesús nos dice que sube a Jerusalén para cumplir la voluntad de su Padre Dios. Es lo que la expresión «será entregado» significa. En último extremo todo responde al designio de Dios. Por eso la última palabra la tendrá la Resurrección. Es el designio de Dios y el amor obediente y humilde de Jesús a su Padre, lo que da valor redentor a las burlas, a la flagelación y a la cruz. Así nos lo dirá en el Cenáculo, cuando esté a punto de llegar esa hora terrible: “Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder. Pero ha de saber el mundo que amo al Padre y ...