Meditación sobre Jn 6,48-59 Estamos en la sinagoga de Cafarnaún. Jesús nos está revelando el misterio de la Eucaristía. Sus palabras son ahora de un realismo tan fuerte que excluyen cualquier interpretación en sentido figurado: “Yo soy el Pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; éste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el Pan vivo bajado del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre; y el pan que Yo le voy a dar es mi carne, para la vida del mundo”. Qué palabras tan concisas y poderosas. Qué fuerza tienen ese doble «Yo soy» cuando es Dios Hijo quien lo revela. Jesús nos dice que el maná fue un tipo. Él es el verdadero Pan de vida, el Pan vivo bajado del cielo; el que coma de ese pan, que es su carne, vivirá para siempre. San Juan continúa: Discutían entre sí los judíos y decían: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?” Jesús les dijo: “En verdad, en verdad ...
Meditación sobre Jn 19,25-30 Una vez que Jesús ha sido crucificado y los soldados se han repartido sus vestiduras, San Juan nos dice: Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María mujer de Clopás y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Desde el ya lejano día en el que el ángel Gabriel se presentó en Nazaret para anunciarle que Dios la había elegido para ser la Madre de su Hijo, María supo que llegaría esta hora; aceptó la maternidad divina consciente de lo que Dios le pedía. Ha llegado la hora de ofrecer a su hijo Jesús al Padre; de llevar a perfección lo que, con su esposo José, realizó en el Templo de Jerusalén cuando el niño tenía pocas semanas de vida. En el Calvario vive María la verdadera «Presentación» de su Hijo; y en el Calvario vive Ma...