Meditación sobre Mt 13,10-17 Jesús termina la parábola del sembrador diciendo: “El que tenga oídos, que oiga” . El Señor nos invita a tener en cuenta que el que oye sus palabras se mueve en el misterio de la gracia de Dios y de la libertad del hombre para corresponder a esa gracia. Las parábola de Jesús, pura gracia de Dios, nos invita a vivir la libertad de acoger la invitación que nos hace. El que oye una parábola de Jesús puede decidirse a entrar en ella; eso le cambiará la vida y le irá llevando a ser verdadero discípulo de Cristo. Pero también puede considerar la parábola como un relato ingenioso y desentenderse. Jesús va a revelar este misterio : Y acercándose los discípulos le dijeron: “¿Por qué les hablas en parábolas?” Él les respondió: “A vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene se le dará y le sobrará; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, ...
Meditación sobre Mt 13,1-9,18-23 Estamos en Cafarnaúm. El relato que nos va a dejar Mateo se abre con una preciosa escena: Aquel día salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a Él que hubo de subir a sentarse en una barca; toda la gente quedaba en la ribera. Y les habló muchas cosas en parábolas. Jesús ha puesto su cátedra en una barca de pescadores y tiene como escenario el lago de Genesaret y el cielo de Galilea. La muchedumbre que le escucha no ha hecho más que crecer a lo largo de los siglos. Entre ese gentío estamos todos. Decía: “Una vez salió un sembrador a sembrar. Y al echar la semilla parte cayó junto al camino; vinieron las aves y se las comieron. Otra parte cayó en un pedregal, donde no tenía mucha tierra, y brotó enseguida por no tener hondura de tierra; pero en cuanto salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron. Otra parte cayó en tierra buena y dio fruto: el...