Meditación sobre Jn 19,25-30 Una vez que Jesús ha sido crucificado y los soldados se han repartido sus vestiduras, San Juan nos dice: Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María mujer de Clopás y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Desde el ya lejano día en el que el ángel Gabriel se presentó en Nazaret para anunciarle que Dios la había elegido para ser la Madre de su Hijo, María supo que llegaría esta hora; aceptó la maternidad divina consciente de lo que Dios le pedía. Ha llegado la hora de ofrecer a su hijo Jesús al Padre; de llevar a perfección lo que, con su esposo José, realizó en el Templo de Jerusalén cuando el niño tenía pocas semanas de vida. En el Calvario vive María la verdadera «Presentación» de su Hijo; y en el Calvario vive Ma...
Meditación sobre Lc 15,1-32 San Lucas estructura este capítulo en tres parábolas precedidas de un breve encabezamiento. El encabezamiento nos da la clave de lectura de las parábolas. Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: “Éste acoge a los pecadores y come con ellos”. Es verdad. Jesús acoge a los pecadores y come con ellos –lo que era particularmente escandaloso para los escribas y fariseos–. Todo es verdad; es la verdad que da razón de la Encarnación del Verbo de Dios: para esto ha venido el Hijo de Dios al mundo. Acogiendo a los pecadores el Señor nos revela que su Padre es rico en misericordia. La crítica de estos escribas y fariseos certifica que Jesús está cumpliendo la obra que el Padre le ha encomendado realizar, que es el ministerio de la misericordia y del perdón. La respuesta del Señor a esa crítica son tres parábolas. Las dos primeras son gemelas: Entonces les dijo esta parábola:...