Meditación sobre Lc 6,12-26 El Evangelio nos revela la importancia de la oración en la vida de Jesús: En aquellos días salió al monte a orar y pasó toda la noche en oración a Dios. Qué expresión tan poderosa. Jesús, a solas en el monte, envuelto en la oscuridad y el silencio, pasa la noche en oración a Dios. Con esa oración comenzará una etapa decisiva de la Redención: Jesús va a elegir a sus Apóstoles: Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y de entre ellos eligió a doce, a los que denominó apóstoles: Simón, a quien también llamó Pedro, y su hermano Andrés, Santiago, Juan, a Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago de Alfeo, Simón, llamado Zelotes, Judas de Santiago y a Judas Iscariote, que fue el traidor. Los Doce son elegidos de entre los discípulos y, enseguida, reciben el apelativo de «apóstoles». Hay clara distinción entre los discípulos en general y el grupo de los Doce, a los que Jesús elige nominalmente. La referencia al traidor –elegido también–, proyecta la sombra de...
Meditación sobre Lc 1,26-31 La Sagrada Escritura se abre con el relato de la Creación . Cada uno de los días en los que el autor estructura su narración se cierra con las mismas palabras: Y vio Dios que estaba bien . C uando Dios culmina su obra, el libro del Génesis dice: Vio Dios todo cuanto había hecho, y he aquí que estaba muy bien . La mirada de Dios se complace en su obra. Todo está muy bien porque todo lo ha hecho Dios con Sabiduría y Amor; todo es muy bueno, porque todo ha brotado del Corazón de Dios. El pecado transforma la mirada de Dios. El libro del Génesis nos dice (Gen 6,5s): Viendo Yahveh cuánto había crecido la maldad del hombre sobre la tierra, y cómo todos sus pensamientos y deseos de su corazón no eran de continuo sino el mal, Yahveh se arrepintió de haber hecho al hombre en la tierra, doliéndose grandemente en su corazón. Qué palabras tan tristes. La obra que ha brotado del Corazón de Dios como un desbordarse de su bondad, está ahora sumergida por la maldad que su...