Meditación sobre Mt 11,25-30 Cuando llevaba ya tiempo anunciando el Reino de Dios, Jesús dirigió unas palabras que suenan muy duras a las ciudades donde había predicado con más frecuencia: ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido. Por eso os digo que el día del Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se han hecho en ti, aún subsistiría el día de hoy. Por eso os digo que el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma que para ti. No es una condena. El Hijo de Dios ha venido al mundo a salvar, no a condenar. Es una advertencia fuerte de lo que les espera a estas ciudades tan privilegiadas si no se convierten. ¿Cuál fue la reacción de estas ciud...
Meditación sobre Lc 22,31-38 Estamos en la Última Cena. Jesús les ha dicho a sus discípulos: “Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas” . Ahora cambia completamente el horizonte. Primero se dirige a Simón: “¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo; pero Yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos”. El hombre, por el pecado, rechaza ser siervo de Dios y, libremente, se hace esclavo de Satanás. En la medida del pecado Satanás adquiere poder sobre él ante Dios. Jesús ruega a Dios por Simón. Solo por Simón. Qué fuerza tienen estas palabras de Jesús: “Yo he rogado por ti” . Cristo le pide al Padre una sola cosa: que la fe de Simón no desfallezca. Jesús sabe que su Padre le escucha; por eso dice: “cuando hayas vuelto” . Entonces Simón estará en condiciones de cumplir la misión que Jesucristo le encarga. Solo Pedro podrá, por voluntad de ...