Meditación sobre Lc 23,32-34 El capítulo 18 del libro del Génesis nos ha dejado el relato del día que Abraham comprendió que la Elección y la Promesa de Dios – “Por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra” – conllevaba la responsabilidad de interceder por todos los hombres. Por eso Abraham le pide a Dios –de un modo extraordinariamente simpático– que no destruya a Sodoma y a Gomorra. Con esta primera oración de intercesión Abraham abre un camino que Moisés y los Profetas de Israel continuarán: actuarán como mediadores que se ponen «en la brecha» ante Dios para rogar por el perdón y la salvación del pueblo. Así Abraham, Moisés y los Profetas de Israel han ido preparando el horizonte hermenéutico que nos ha ayudado a los cristianos a comprender que la salvación de toda la humanidad se realiza por la intercesión de uno solo: Jesucristo. El camino de la intercesión, que es una de las líneas de fuerza del Antiguo Testamento, alcanza su etapa decisiva en la oración de Cri...
Meditación sobre Jn 15,12-17 Estamos en el Cenáculo. Jesús acaba de revelarnos que ha venido al mundo para amarnos con el amor con el que el Padre le ama a Él, para darnos el poder de guardar sus mandamientos si queremos permanecer en su amor. Ahora Jesús nos dice que el amor con el que Él nos ama nos transforma el corazón, nos hace capaces de amar con su amor: “Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como Yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que Yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que Yo os he elegido a vosotros, y os he destinado a que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros”. El ...