Meditación sobre Lc 22,54-62 En la Última Cena Jesús le dijo a Pedro: “¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo; pero Yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos” . Pedro no presta atención al grandioso horizonte de las palabras de Jesús: “Señor, estoy dispuesto a ir contigo hasta la cárcel y la muerte” . Jesús le dice: “Te digo, Pedro: No cantará hoy el gallo antes que hayas negado tres veces que me conoces” . Con este horizonte escuchamos lo que San Lucas nos dice que sucedió una vez que apresaron a Jesús. Pedro no ha escuchado a Jesús y él mismo se meterá en la trampa. Después de apresarlo se lo llevaron y le hicieron entrar en la casa del Sumo Sacerdote; Pedro le seguía de lejos. Habían encendido una hoguera en medio del patio y estaban sentados alrededor; Pedro se sentó entre ellos. Una criada, al verlo sentado junto a la lumbre, se le quedó mirando y dijo: “Este tam...
Meditación sobre Lc 22,47-53 Seguimos en el monte de los Olivos. Jesús acaba de terminar su oración. Todavía estaba hablando cuando se presentó un grupo; el llamado Judas, uno de los Doce, iba el primero y se acercó a Jesús para darle un beso. Jesús le dijo: “¡Judas, con un beso entregas al Hijo del hombre!” Jesús corta en seco a Judas con las que van a ser las últimas palabras que le dirija. Es una palabra estremecedora. Qué largo y triste camino el que Judas ha recorrido desde que escuchó la palabra de Jesús invitándole a ser uno de los Doce hasta este terrible momento. Pero las palabras que Jesús dirige a Judas hay que entenderlas en el horizonte de otras palabras que nos ha dejado e n el Evangelio de San Juan: “Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; Yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo; esa es la orden que he recibido de mi Padre” . La razón última de que Jesús e...