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Institución de la Eucaristía

 Meditación sobre Lc 22,7-20 Después de la satánica conspiración contra Jesús, después de la terrible hora en la que Judas se aleja del Señor y de los Doce para ir a entregar a Jesús, el evangelista continúa con el relato de la preparación de la Última Cena. Es magnífico. La palabra «Pascua» va a aparecer cuatro veces. Se refiere a la Pascua judía. Llegó el día de los Azimos, en el que se había de sacrificar el cordero de Pascua, y envió a Pedro y a Juan, diciendo: “Id y  preparadnos  la Pascua para que la comamos”. Ellos le dijeron: “¿Dónde quieres que la preparemos?” Les dijo: “Cuando entréis en la ciudad, os saldrá al paso un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle hasta la casa en que entre, y diréis al dueño de la casa: «El Maestro te dice: ¿Dónde está la sala donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?» Él os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta; haced allí los preparativos”. Fueron y lo encontraron tal como les había dicho, y preparar...
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Parábola de las minas

 Meditación sobre Lc 19,11-27 Jesús, acompañado de los Doce se encamina a Jerusalén. En Jericó tiene lugar el encuentro con Zaqueo. Después de este encuentro, Lucas nos dice: Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro. Con este horizonte de expectativa de la inminente llegada del Reino de Dios escuchamos la parábola que Jesús nos dirige: Dijo pues: “Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse. Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: «Negociad hasta que vuelva». Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: «No queremos que  ese  reine sobre nosotros». Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno”.   El hombre ...

El marco de la Pasión del Señor

Meditación sobre Lc 21,37-22,6 Justo antes de comenzar el relato de la Pasión del Señor, San Lucas resume los últimos días de su vida pública diciéndonos: Durante el día enseñaba en el Templo y salía a pasar la noche en el monte llamado de los Olivos. Y todo el pueblo madrugaba para ir donde Él y escucharle en el Templo. Jesús termina su vida pública enseñando en el Templo. Después del Bautismo en el Jordán y de las tentaciones en el desierto, Lucas nos ha dicho: Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la región. Él iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos. Después de años de predicación anunciando la venida del Reino de Dios e invitando a la conversión y a la fe, ahora el Evangelista nos dice que l a Pasión de Cristo va a poner su sello a todas sus enseñanzas. Cada una de las palabras de Jesús adquiere su verdadero sentido y su valor redentor sobre el horizonte hermenéutico de la Cruz. Y la Pasión va a llevar a cumplimiento las enseña...

Como esclavos de Cristo

 Meditación sobre Ef 6,1-9 Después de las revelaciones tan admirables que el Apóstol nos ha hecho sobre el matrimonio cristiano, ahora va a ampliar el horizonte y nos va a decir cómo el Misterio de Cristo transforma todas las dimensiones de la vida familiar: Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es justo.  Honra a tu padre y a tu madre , tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa:  Para que seas feliz y se prolongue tu vida sobre la tierra . Padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino formadlos más bien mediante la instrucción y la corrección según el Señor.   La clave es: «en el Señor». Eso es lo que graba el sello de lo cristiano, lo que nos lleva a vivir la justicia y lo que hace que la felicidad prolongue  nuestra vida sobre la tierra y se abra a la bienaventuranza eterna. Solo eso. El hijo tiene que tener claro que obedeciendo a sus padres está obedeciendo al Señor. Después de la obediencia la honra. Qué gran manda...

El padre misericordioso

Meditación sobre Lc 15,1-32 San Lucas estructura este capítulo en tres parábolas con un breve encabezamiento. Las dos primeras parábolas son sencillas, bonitas, y luminosas. La tercera es, quizá, la más poderosa parábola que nos ha entregado Jesucristo. En el encabezamiento Lucas nos dice que Jesús dirige sus parábolas a los escribas y fariseos, estrictos cumplidores de su ley e intransigentes con todo otro planteamiento; gente ajena a la misericordia Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a Él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: “Éste acoge a los pecadores y come con ellos”. Es verdad. Jesús acoge a los pecadores; y no solo eso, sino que come con ellos, lo que era particularmente escandaloso para los estrictos cumplidores de la ley. Todo es verdad; es la verdad que da razón de la Encarnación del Verbo  de Dios; para esto ha venido el Hijo de Dios al mundo. Acogiendo a los pecadores el Señor nos revela que su Padre es rico en misericordia. La c...

La armadura de Dios

Meditación sobre Ef 6,10-24 Las Cartas de San Pablo están cuajadas de páginas admirables dedicadas a invitarnos a luchar para ser fieles a Jesucristo. Son unos textos en los que el Apóstol se va centrando en todas las dimensiones de la vida de fe del cristiano. Son páginas que hay que leer despacio, meditar en la oración y, con la gracia de Dios, esforzarse en vivirlas. Esta página, con la que termina la Carta a los Efesios, se centra en las armas necesarias para vencer en la lucha. Por lo demás, confortaos en el Señor y en la fuerza de su poder; revestíos con la armadura de Dios para que podáis resistir las insidias del diablo, porque no es nuestra lucha contra la sangre o la carne, sino contra los principados, las potestades, las dominaciones de este mundo de tinieblas, y contra los espíritus malignos que están en los aires. Por eso,  poneos  la armadura de Dios para que podáis resistir en  el día   malo y , tras vencer en todo,  permanezcáis  firmes. ...

El Misterio de Cristo

 Meditación sobre Ef 3,1-21 Desde el comienzo de su Carta Pablo nos ha revelado unas cosas preciosas sobre el Misterio de nuestro Señor Jesucristo. Poderosas son las cosas que nos va a revelar ahora el Apóstol: Por lo cual yo, Pablo, el prisionero de Cristo por vosotros los gentiles...  si es que conocéis la misión de la gracia que Dios me concedió en orden a vosotros: cómo me fue comunicado por una revelación el conocimiento del Misterio, tal como brevemente acabo de  exponeros . Según esto, leyéndolo podéis entender mi conocimiento del Misterio de Cristo; Misterio que en generaciones pasadas no fue dado a conocer a los hombres, como ha sido ahora revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles sois coherederos, miembros del mismo Cuerpo y partícipes de la misma Promesa en Cristo Jesús por medio del Evangelio, del cual he llegado a ser ministro, conforme al don de la gracia de Dios a mí concedida por la fuerza de su poder. Dios, por medio de ...