Meditación sobre Lc 23,26-31 Lucas nos acaba de decir que Pilato cedió ante lo que la muchedumbre pedía: soltó a Barrabás –un asesino– y a Jesús se lo entregó a su voluntad. El relato continúa: Cuando le llevaban echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le cargaron la cruz para que la llevará detrás de Jesús. Con el estilo claro y elegante que le caracteriza, San Lucas nos deja una información que emociona. Un hombre, Simón de Cirene, quizá un campesino, tiene el honor y la extraordinaria dignidad de cargar con la cruz y llevarla detrás de Jesús. Tantísimos cristianos a lo largo de la historia habrán deseado prestarle al Señor este servicio en su Pasión. Qué nobleza debe de tener este hombre a los ojos de Dios. ¿Cómo habrá sido el encuentro de Simón de Cirene con Jesucristo Resucitado? Simón nos abre un camino, un camino que se recorre haciendo todo el bien que podamos. Un camino en el que no importa si conocemos la persona ...
Meditación sobre Jn 6,48-59 Estamos en la sinagoga de Cafarnaún. Jesús nos está revelando el misterio de la Eucaristía. Sus palabras son ahora de un realismo tan fuerte que excluyen cualquier interpretación en sentido figurado: “Yo soy el Pan de vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; éste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el Pan vivo bajado del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre; y el pan que Yo le voy a dar es mi carne, para la vida del mundo”. Qué palabras tan concisas y poderosas. Con ligeras variaciones Jesús nos dice que Él es el Pan de vida, el Pan vivo bajado del cielo; y que el que coma de ese pan, que es su carne, vivirá para siempre. Jesús se centra en la finalidad del obrar de la Santísima Trinidad, que es darnos la vida, la vida plena, la vida eterna. Es la vida que el Hijo recibe del Padre y nos va a dar en la Eucaristía; porque Él es el pan vivo ba...