Meditación sobre Jn 8,31-36 Jesús está enseñando en el Templo. Lo que nos va a revelar en unas pocas palabras es completamente asombroso : Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en Él: “Si permanecéis en mi Palabra seréis verdaderamente mis discípulos, conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Ellos le respondieron: “Nosotros somos descendencia de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: «Seréis libres»?” Jesús les respondió: “En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo. Y el esclavo no se queda en casa para siempre; el hijo se queda para siempre. Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis verdaderamente libres”. Jesús habla de la libertad que solo Él, el Hijo, puede darnos: es la libertad de la gloria de los hijos de Dios: la libertad que nos hace verdaderamente libres, nos libera de la esclavitud del pecado y nos abre las puertas de la Casa del Padre para siempre. Para darnos esa libertad ha ...
Meditación sobre Lc 23,32-34 El capítulo 18 del libro del Génesis nos ha dejado el relato del día que Abraham comprendió que la Elección y la Promesa de Dios – “Por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra” – conllevaba la responsabilidad de interceder por todos los hombres. Por eso Abraham le pide a Dios –de un modo extraordinariamente simpático– que no destruya a Sodoma y a Gomorra. Con esta primera oración de intercesión Abraham abre un camino que Moisés y los Profetas de Israel continuarán: actuarán como mediadores que se ponen «en la brecha» ante Dios para rogar por el perdón y la salvación del pueblo. Así Abraham, Moisés y los Profetas de Israel han ido preparando el horizonte hermenéutico que nos ha ayudado a los cristianos a comprender que la salvación de toda la humanidad se realiza por la intercesión de uno solo: Jesucristo. El camino de la intercesión, que es una de las líneas de fuerza del Antiguo Testamento, alcanza su etapa decisiva en la oración de Cri...