Meditación sobre Mc 2,1-12 El encuentro de Jesús con un paralítico tuvo una cierta nota de espectáculo. Sucedió en Cafarnaúm, en lo que fue la casa de Jesús durante el tiempo de misión en Galilea. Entró de nuevo en Cafarnaúm. Al poco tiempo había corrido la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y Él les anunciaba la Palabra. Qué sitio tan privilegiado es Cafarnaúm; en esta ciudad ribereña del lago de Genesaret anunció Jesús la Palabra con particular frecuencia. Cuántas fueron las obras que Jesucristo realizó en esta pequeña ciudad. En Cafarnaúm había gente admirable. Vamos a conocer algunos. Es gente a la que no se les pone nada por delante con tal de que su amigo se encuentre con Jesús; gente que nos ha dejado un claro ejemplo de lo que es la verdadera amistad: llevar a nuestros amigos a encontrarse con Jesucristo. Le vienen a traer a un paralítico llevado entre cuatro. Al no poder presentárselo a causa de la multitud, abri...
Meditación sobre Lc 8,19-21 En el Evangelio de San Juan, Jesús nos dice: “Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que viene a mí no lo echaré fuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad de Aquel que me ha enviado. Ésta es la voluntad de Aquel que me ha enviado: que no pierda nada de lo que Él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. Porque ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en Él tenga vida eterna, y Yo lo resucitaré en el último día”. Jesús deja claro que Él ha bajado del cielo para hacer la voluntad de su Padre. Esa es la razón por está dispuesto a no perder nada de lo que el Padre le ha dado; incluso al precio de la Cruz. El corazón de la vida de Jesús es la voluntad de Aquel que le ha enviado. Con este horizonte escuchamos el relato que Lucas nos ha dejado de un encuentro de Jesús con su madre: Vinieron a verle su madre y sus hermanos, y no podían acercarse a Él a causa de la muchedumbre. Le anunciaro...