Meditación sobre Mc 16,9–20 Marcos termina su Evangelio hablándonos de las dificultades que pusieron los discípulos de Jesús para aceptar que había resucitado. La tristeza de los que habían vivido con Él seguro que influyó. Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a comunicar la noticia a los que habían vivido con Él, que estaban tristes y llorosos. Ellos, al oír que vivía y que había sido visto por ella, no lo creyeron. Después de esto se apareció, bajo otra figura, a dos de ellos cuando iban de camino a una aldea. Ellos volvieron a comunicárselo a los demás; pero tampoco creyeron a éstos. Me parece que a nosotros nos cuesta entender el comportamiento de los Apóstoles porque vivimos sumergidos en el Misterio de la Resurrección de Jesucristo desde niños. Claro que es un Misterio insondable, pero es un Misterio en el que vivimos y que aceptamos sin...
Meditación sobre Lc 24,13-35 Estamos en Jerusalén. Estamos en el primer día de la semana, el día en el que Jesucristo ha Resucitado. Las mujeres de Galilea, que han ido al sepulcro muy de mañana, no hallaron el cuerpo del Señor. También Pedro fue al sepulcro y tampoco encontró nada. Dos de los discípulos del Señor en los que San Lucas se va a centrar se alejan de Jerusalén entristecidos por los acontecimientos y decididos a dejar la Iglesia. Jesús les sale al encuentro: Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban velados para que no le conocieran. Él les dijo: “¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?” Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: “¿Eres tú el único residente en Jerusalén que...