Meditación sobre Jn 8,31-36 Jesús está enseñando en el Templo de Jerusalén. Lo que nos va a revelar es magnífico: Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en Él: “Si permanecéis en mi Palabra seréis verdaderamente mis discípulos, conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Hay que detenerse en cada palabra de Jesús. Todo empieza con la fe: la fe en Cristo nos hace capaces de acoger su Palabra y de permanecer en ella, de vivirla; entonces seremos verdaderamente sus discípulos, conoceremos la verdad, y la verdad nos hará libres. Ahora procede preguntarse: ¿Qué verdad es esa que solo el Hijo de Dios nos puede revelar? ¿esa verdad que solo pueden llegar a conocer los que, movidos por la fe, permanecen en la Palabra de Jesús y llegan a ser verdaderamente sus discípulos? ¿qué verdad es esa que nos hará libres para siempre? Esa verdad es el Amor que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo nos tiene. El Amor que el ...
Meditación sobre Jn 14,27-31 Estamos en el Cenáculo. Jesús, que está a punto de encaminarse al encuentro con la Cruz, se despide de sus discípulos: “La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: «me voy y volveré a vosotros». Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es mayor que Yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis”. Jesús ha venido al mundo a darnos su paz. La paz de Cristo es la paz que brota de permanecer en su amor guardando sus mandamientos. Es la paz que el mundo no puede darnos; pero tampoco puede quitarnos. Es la paz que nos llena el corazón de serenidad y fortaleza. Jesús vuelve a decirles a sus discípulos que va al Padre y que volverá. Fruto de este ir al Padre es que llegará el tiempo en el que el Hijo del Hombre, con todo su poder, vendrá a juzgar al mundo y a salvar a sus elegidos. Esta...