Meditación sobre Lc 11,27-28 Jesús ha estado enseñando acerca de la llegada del Reino de Dios. Sus palabras han entusiasmado a una de las mujeres que le escuchan: Aconteció que estando Él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: “Bienaventurado el seno que te llevó y los pechos que mamaste”. Él dijo: “Bienaventurados más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la guardan”. Qué admirable mujer. Jesús, el único que puede hacerlo, certifica que ha expresado una gran verdad: su Madre es bienaventurada; y lo es de un modo único, porque ha sido la persona elegida por Dios para ser la Madre de su Hijo. Y Jesús nos revela la razón última de la bienaventuranza de su Madre: escucha la Palabra de Dios y la guarda. Ella lo ha hecho de un modo pleno. Así María abre el camino a todo el que quiera llegar a la santidad. Escuchar la Palabra de Dios y guardarla; qué expresión tan preciosa. Estas pocas palabras de Jesús –verdadera revelación–, contienen la biografía que Él...
Meditación sobre Mc 2,1-12 El encuentro de Jesús con un paralítico tuvo una cierta nota de espectáculo. Sucedió en Cafarnaúm, en lo que fue la casa de Jesús durante el tiempo de misión en Galilea. Entró de nuevo en Cafarnaúm. Al poco tiempo había corrido la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y Él les anunciaba la Palabra. Qué sitio tan privilegiado es Cafarnaúm; en esta ciudad ribereña del lago de Genesaret anunció Jesús la Palabra con particular frecuencia. Cuántas fueron las obras que Jesucristo realizó en esta pequeña ciudad. En Cafarnaúm había gente admirable. Vamos a conocer algunos. Es gente a la que no se les pone nada por delante con tal de que su amigo se encuentre con Jesús; gente que nos ha dejado un claro ejemplo de lo que es la verdadera amistad: llevar a nuestros amigos a encontrarse con Jesucristo. Le vienen a traer a un paralítico llevado entre cuatro. Al no poder presentárselo a causa de la multitud, abri...