Meditación sobre Lc 23,1-12 Después de la farsa del juicio en casa del sumo sacerdote, donde Jesús se revela como el Hijo del hombre que estará sentado a la diestra del poder de Dios, San Lucas continúa el relato: Y levantándose todos ellos, le llevaron ante Pilato. Comenzaron a acusarle diciendo: “Hemos encontrado a éste alborotando a nuestro pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es Cristo Rey”. Pilato le preguntó: “¿Eres tú el Rey de los judíos?” Él le respondió: “Sí, tú lo dices”. Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: “Ningún delito encuentro en este hombre”. Estos hombres dicen verdad cuando informan a Pilato que Jesús ha revelado que Él es Cristo Rey. Lo triste es que no le han hecho ningún caso. Y también es muy triste que tampoco Pilato le hace ningún caso cuando Jesús le dice que, efectivamente, Él es el Mesías, el Rey de los judíos. Pilato se comporta con cierta autoridad. Él es el representante del Cesar y las tr...
Meditación sobre Lc 22,63-71 Estamos en el atrio de la casa del sumo sacerdote. Después de las negaciones de Pedro, ahora descargan sobre Jesús las primeras burlas. Los ultrajes y los desprecios tienen una presencia grande en la Pasión del Hijo de Dios. Los hombres que le tenían preso se burlaban de Él y le golpeaban; y cubriéndolo con un velo le preguntaban: “¡Adivina! ¿Quién es el que te ha pegado?” Y le insultaban diciéndole otras muchas cosas. La maldad que descarga sobre el Señor en su Pasión tiene un alto contenido de burla. Si meditas despacio los cuatro Evangelios te sorprenderá la cantidad de burlas a las que Jesús se somete sin una queja. Te sorprenderá la cantidad y variedad de personas que se consideran con el derecho y la autoridad de burlarse de Jesús. Y pensarás: «yo soy uno de los que, tantas veces, me he burlado del Señor». Las burlas de Jesús manifiestan la particular vileza del corazón pecador; y la humildad de Jesús. ¿Por qué Jesús, que es Dios, se...