Meditación sobre Jn 6,34-50 Estamos en Cafarnaúm. Jesús nos ha revelad o que el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo. Los que le escuchan le piden: Entonces le dijeron: “Señor, danos siempre de ese pan”. Jesús nos revela: Les dijo Jesús: “Yo soy el Pan de vida; el que venga a mí no tendrá hambre, y el que crea en mí no tendrá nunca sed. Pero os lo he dicho: Me habéis visto y no creéis”. Qué revelación tan poderosa es ese «Yo, soy». Jesús afirma ser la salvación que todo hombre, lo sepa o no, va buscando. Y nos asegura que solo Él puede saciar el hambre y la sed de vida plena y eterna que Dios ha puesto en el corazón del hombre. Para eso ha venido al mundo. El que vaya a Él no tendrá hambre y el que crea en Él no tendrá nunca sed. Pero es necesaria la fe. Las palabras de Jesús solo se pueden acoger con la sabiduría de la fe. El Señor continúa su profunda revelación: “Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera; porque he bajado de...
Meditaciones para amigos