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Mostrando entradas de septiembre, 2023

El Reino del Hijo de su Amor

Meditación sobre Col 1,1-20 Desde que se encontró con Jesús camino de Damasco, Pablo tiene clara conciencia de quién es él y de cuál es su misión en la vida. Esa clara conciencia aparece en el comienzo de su Carta: Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, y Timoteo el hermano, a los santos de Colosas, hermanos fieles en Cristo. Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre. También en el saludo revela Pablo la muy alta opinión que tiene de los cristianos de Colosas y lo que, en consonancia con esa opinión, pide a Dios para la familia cristiana, hermanos de Cristo e hijos de Dios Padre. Después del saludo, la acción de gracias: Damos gracias sin cesar a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, por vosotros en nuestras oraciones, al tener noticia de vuestra fe en Cristo Jesús y de la caridad que tenéis con todos los santos, a causa de la esperanza que os está reservada en los cielos, y acerca de la cual fuisteis ya instruidos por la palabra de la verdad, el Evangeli...

Cristo Jesús es Señor

Meditación sobre Flp 2,1-11 El Apóstol nos presenta un magnífico cuadro de lo que debe ser la vida de la Iglesia, donde expresa la esperanza que tiene puesta en sus queridos filipenses y la confianza en que colmen su alegría. Así, pues, os conjuro en virtud de toda exhortación en Cristo, de toda persuasión de amor, de toda comunión en el Espíritu, de toda entrañable compasión, que colméis mi alegría, siendo todos del mismo sentir, con un mismo amor, un mismo espíritu, unos mismos sentimientos. Nada hagáis por rivalidad, ni por vanagloria, sino con humildad, considerando cada cual a los demás como superiores a sí mismo, buscando cada cual no su propio interés sino el de los demás. Tened entre vosotros los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús. Qué importancia da Pablo a la unidad entre los cristianos, esa unidad que no se impone desde fuera sino que es fruto de la comunión en el Espíritu y consecuencia de tratar a todos con los mismos sentimientos de Cristo Jesús.  Ahora, recurr...

Señor del sábado

Meditación sobre Mc 2,23-3,6 Vamos a escuchar el relato de dos desencuentros de Jesús con los fariseos con motivo del sábado. Son poderosas escenas de revelación. Caminando Él a través de las mieses en día de sábado sus discípulos, mientras iban, comenzaron a arrancar espigas. Los fariseos le dijeron: “Mira, ¿cómo hacen en sábado lo que no está permitido?” Y les dijo: “¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando tuvo necesidad y sintió hambre él y los suyos? ¿Cómo entró en la casa de Dios bajo el pontífice Abiatar y comió los panes de la proposición, que no es lícito comer sino a los sacerdotes, y los dio asimismo a los suyos?” Y añadió: “El sábado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el sábado. Y señor del sábado es el Hijo del hombre”. Jesús se dirige de modo principal a sus apóstoles. Como siempre. La tarea de Jesús en estos años es formar a estos hombres para la misión que les va a encargar. Así se lo dirá en el Cenáculo, cuando esté a punto de encaminarse al encuentro...

Boga mar adentro

Meditación sobre Lc 5,1-11 San Lucas es un maestro de la pluma. En este relato lo vamos a comprobar. Estaba Jesús junto al lago de Genesaret y la multitud se agolpaba a su alrededor para oír la palabra de Dios. Y vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas y lavaban las redes. Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre.  Qué preciosa escena. El lago de Genesaret y el cielo de Galilea es el escenario desde el que Jesús, con la barca de Simón como cátedra, nos va a dirigir su enseñanza. Allí, en la orilla, entre la muchedumbre, estamos nosotros escuchando atentamente la palabra de Dios. Qué asombroso que el Hijo de Dios, la Palabra consustancial del Padre, para dirigirnos su enseñanza tenga que rogar a un pescador que le preste su barca. Cuánto nos revela del modo de obrar de Dios.  El relato continúa: Cuando acabó de hablar, dijo a Sim...

La Hija de Sión

Meditación sobre el Sal 63 Para preparar a su Hijo una morada entre los hombres, Dios escogió un pueblo y estableció una Alianza con él. El tiempo de preparación de Israel duró siglos; culminó en María de Nazaret, la Hija de Sión, la Madre del Hijo de Dios hecho Hijo del Hombre. La vida del Israel fiel es un gran mosaico con el que el Espíritu Santo va componiendo el retrato de la Mujer elegida por Dios para ser Madre de su Hijo. Con esta perspectiva vamos a meditar algunas estrofas del Salmo: Oh Dios, Tú eres mi Dios, al alba te busco,  mi alma tiene sed de Ti,  por Ti mi carne desfallece,  en tierra desierta y seca, sin agua A lo largo de los siglos el Espíritu Santo ha ido grabando en el corazón del Israel fiel la sed de Dios; esa sed se expresa en algunas páginas admirables de la Escritura; ésta es una de ellas. ¿Hay algún israelita que haya rezado con plenitud este Salmo? Sí, hay uno. Solo uno. Nunca habrá otro. Es una mujer: María de Nazaret, la mujer en la que cu...

Si alguno quiere venir en pos de mí

Meditación sobre Mt 16,21-28 Cristo Jesús es el Redentor. El Hijo de Dios ha venido al mundo a realizar la obra de la Redención que su Padre le ha encargado. Para eso cargará con nuestros pecados en la Cruz y, al que tenga fe en Él, le resucitará el último día. A esta dimensión del misterio de la Redención se refiere ahora: Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día.  Jesucristo no consentirá que nada ni nadie se interponga entre Dios y Él; que nada ni nadie le aparte de cumplir la voluntad de Dios, de llevar a cabo la Redención: Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: “¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!” Pero Él, volviéndose, dijo a Pedro: “¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!” Qué fuertes son las pala...